No te espero porque no quiero esperar,
porque esperar es admitir un fracaso,
porque me ahogo aquí dentro.
No te espero porque no vas a venir,
porque no tiene sentido esperarte,
porque estoy hasta los huevos.
No te espero porque me sobran motivos
y sin embargo no encuentro ninguno.
No te espero porque yo también puedo
quemar muebles nuevos sin razón.
No te espero porque no quieres que espere
pero en el fondo sí, aunque no lo sepas.
No te espero por tantas razones...
Y punto.
Y si a pesar de eso quieres venir, adelante.
Porque lo que no se espera es una sorpresa,
y prefiero sorprenderme contigo, que esperarte.
martes, 16 de junio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
El tren de las 14:20
Me levanto y miro el reloj. Han pasado un par de horas desde que me acosté y aun así me siento nuevo. Es extraño pero bueno, mejor así.
Son las dos de la tarde más o menos. Estoy en la estación. Hoy voy a su ciudad. Quizás tenga que hacerla un poco mía para no sentirme raro allí.
Odio este tren: incómodo, caro... y por qué no decirlo, a veces sucio y huele mal. Hoy es extraño, la gente va muy tranquila, no hay una voz más alta que otra, no huele raro... miro por la ventana y veo el paisaje pasar, rápido, más rápido de lo que yo recordaba, pero aun así por primera vez, puedo verlo todo, como si durante unos segundos se detuviera al pasar yo.
De repente, y sin darme cuenta, hemos llegado. La gente comienza a bajar ordenadamente, es extraño, y yo espero a quedarme solo, como siempre. Nunca me ha gustado hacer fila para bajar y que me empujen.
Y ahí está, la veo por la ventanilla del tren. ¿Qué hace aquí? Sin duda ha venido para recoger a alguien pero no a mí. Bajo sin hacer ruido, sin llamar la atención, fingiendo no haberla visto. Pero ella me ve. Y se acerca. Pongo buena cara, no es que no quiera verla pero ha sido un día raro (bueno pero raro) y esto lo hace más extraño aun... Sin dejarme decir nada sonríe y dándome un beso (en la mejilla, pero un beso al fin y al cabo) me susurra "se puede intentar" y me abraza. Y entonces siento como si una bombilla reventara a milímetros de mis ojos...
Despierto. Sigo en mi casa, en mi ciudad. También es temprano pero esta vez sí que me siento cansado.
Voy a la ducha y mientras dejo que el agua me caiga por encima recuerdo el sueño con tal detalle que pareciera que estoy ahí. De hecho ha sido tan real que, a pesar de no creer en sueños premonitorios, me pregunto si no ocurrirá. A decir verdad sé que es imposible que ocurra tal como lo he visto. Sonrío, o eso creo: "bueno, si no viene tampoco será tan grave... al fin y al cabo, prácticamente no llevo equipaje."
Son las dos de la tarde más o menos. Estoy en la estación. Hoy voy a su ciudad. Quizás tenga que hacerla un poco mía para no sentirme raro allí.
Odio este tren: incómodo, caro... y por qué no decirlo, a veces sucio y huele mal. Hoy es extraño, la gente va muy tranquila, no hay una voz más alta que otra, no huele raro... miro por la ventana y veo el paisaje pasar, rápido, más rápido de lo que yo recordaba, pero aun así por primera vez, puedo verlo todo, como si durante unos segundos se detuviera al pasar yo.
De repente, y sin darme cuenta, hemos llegado. La gente comienza a bajar ordenadamente, es extraño, y yo espero a quedarme solo, como siempre. Nunca me ha gustado hacer fila para bajar y que me empujen.
Y ahí está, la veo por la ventanilla del tren. ¿Qué hace aquí? Sin duda ha venido para recoger a alguien pero no a mí. Bajo sin hacer ruido, sin llamar la atención, fingiendo no haberla visto. Pero ella me ve. Y se acerca. Pongo buena cara, no es que no quiera verla pero ha sido un día raro (bueno pero raro) y esto lo hace más extraño aun... Sin dejarme decir nada sonríe y dándome un beso (en la mejilla, pero un beso al fin y al cabo) me susurra "se puede intentar" y me abraza. Y entonces siento como si una bombilla reventara a milímetros de mis ojos...
Despierto. Sigo en mi casa, en mi ciudad. También es temprano pero esta vez sí que me siento cansado.
Voy a la ducha y mientras dejo que el agua me caiga por encima recuerdo el sueño con tal detalle que pareciera que estoy ahí. De hecho ha sido tan real que, a pesar de no creer en sueños premonitorios, me pregunto si no ocurrirá. A decir verdad sé que es imposible que ocurra tal como lo he visto. Sonrío, o eso creo: "bueno, si no viene tampoco será tan grave... al fin y al cabo, prácticamente no llevo equipaje."
domingo, 14 de junio de 2009
Sin nadie que observe
Gritas, gritas y nadie te oye.
Hay mucha gente pero estás solo.
Sales a la calle entre empujones,
te falta el aire y sientes tu cabeza a punto de explotar.
Estás fuera, estás fuera y aun así
sientes el calor recorriendo tu cuerpo.
No hay brisa, el aire es como fuego
y te sigues ahogando.
Empiezas a caminar cuesta arriba,
no hay nadie por la calle y aun así
sientes que el agobio aumenta.
Te quitas la camisa y empiezas
a respirar mejor, no demasiado,
pero mejor al fin y al cabo.
Sigues solo.
Te quitas las botas y caminas descalzo,
empiezas a clavarte piedras y botellas rotas,
pero la brisa te acaricia.
Si fueras McCartney dirían que estás muerto.
¿Dónde está todo el mundo?
Te desnudas por completo.
Caminas dirección a casa sin nadie que te mire,
aunque tampoco te importaría demasiado.
Caminas firme y sin prisas, da igual cuando llegues,
nadie te está esperando allí.
Sientes la brisa y cierras los ojos,
te paras un momento y sonríes;
"estoy bien."
Hay mucha gente pero estás solo.
Sales a la calle entre empujones,
te falta el aire y sientes tu cabeza a punto de explotar.
Estás fuera, estás fuera y aun así
sientes el calor recorriendo tu cuerpo.
No hay brisa, el aire es como fuego
y te sigues ahogando.
Empiezas a caminar cuesta arriba,
no hay nadie por la calle y aun así
sientes que el agobio aumenta.
Te quitas la camisa y empiezas
a respirar mejor, no demasiado,
pero mejor al fin y al cabo.
Sigues solo.
Te quitas las botas y caminas descalzo,
empiezas a clavarte piedras y botellas rotas,
pero la brisa te acaricia.
Si fueras McCartney dirían que estás muerto.
¿Dónde está todo el mundo?
Te desnudas por completo.
Caminas dirección a casa sin nadie que te mire,
aunque tampoco te importaría demasiado.
Caminas firme y sin prisas, da igual cuando llegues,
nadie te está esperando allí.
Sientes la brisa y cierras los ojos,
te paras un momento y sonríes;
"estoy bien."
jueves, 11 de junio de 2009
Fue un verano
Ella estaba en Holanda o algo así,
no recuerdo el sitio y tampoco es que importe.
Al fin y al cabo, ya va dando igual.
Yo estaba aquí, esperando como siempre,
aunque aquella vez sí que volvió,
del mismo modo que esto vuelve ahora a mi memoria.
Y allí, como decía, estaba ella sin mí.
Un día cualquiera sacó una navaja y la clavó
en un cuerpo que comenzó a sangrar sin quejarse.
Ignorando este hecho, comenzó a tallar un mensaje
para que quedara escrito para siempre,
para que algún día fuéramos a ver nuestros nombres,
los mismos pero distintos tras tanto tiempo.
Han pasado muchas cosas y no sé dónde ir a leer aquello,
nunca le pregunté pues ella sería mi guía cuando fuéramos;
¿para qué querría saber yo el camino?
Podría ir a buscar aquel lugar, y cuando lo encontrara
reírme como nunca. Reírme patéticamente de mí mismo.
Pero da igual, al fin y al cabo, seguro que si ha tenido suerte,
aquel árbol ya habrá sido derribado por algún rayo.
no recuerdo el sitio y tampoco es que importe.
Al fin y al cabo, ya va dando igual.
Yo estaba aquí, esperando como siempre,
aunque aquella vez sí que volvió,
del mismo modo que esto vuelve ahora a mi memoria.
Y allí, como decía, estaba ella sin mí.
Un día cualquiera sacó una navaja y la clavó
en un cuerpo que comenzó a sangrar sin quejarse.
Ignorando este hecho, comenzó a tallar un mensaje
para que quedara escrito para siempre,
para que algún día fuéramos a ver nuestros nombres,
los mismos pero distintos tras tanto tiempo.
Han pasado muchas cosas y no sé dónde ir a leer aquello,
nunca le pregunté pues ella sería mi guía cuando fuéramos;
¿para qué querría saber yo el camino?
Podría ir a buscar aquel lugar, y cuando lo encontrara
reírme como nunca. Reírme patéticamente de mí mismo.
Pero da igual, al fin y al cabo, seguro que si ha tenido suerte,
aquel árbol ya habrá sido derribado por algún rayo.
Un día de fiesta
Hoy no tiene mucho que hacer,
es día de fiesta, no sabe por qué ni le importa,
tampoco es que tenga nada que festejar.
Va hacia el río y lo recorre en un
sentido y en otro, da igual, no va a ningún sitio.
A ratos pedalea en la bicicleta, a ratos anda.
No sabe por qué pero se siente mejor,
le falta aire en los pulmones pero no importa.
Cuando se termina de ahogar, para, toma aire.
Levanta la vista, enfrente vive ella.
“Quizá sea mejor dar la vuelta”, y se va
aun casi sin aliento.
Vuelve a casa y se tira en la silla,
coge el puro y cuando va morderlo se detiene:
“no, no hasta tener algo que celebrar.”
Por la tarde, mejor se quedará en casa;
“aunque no venga, tampoco me importa.”
La verdad es que nunca supo mentir.
es día de fiesta, no sabe por qué ni le importa,
tampoco es que tenga nada que festejar.
Va hacia el río y lo recorre en un
sentido y en otro, da igual, no va a ningún sitio.
A ratos pedalea en la bicicleta, a ratos anda.
No sabe por qué pero se siente mejor,
le falta aire en los pulmones pero no importa.
Cuando se termina de ahogar, para, toma aire.
Levanta la vista, enfrente vive ella.
“Quizá sea mejor dar la vuelta”, y se va
aun casi sin aliento.
Vuelve a casa y se tira en la silla,
coge el puro y cuando va morderlo se detiene:
“no, no hasta tener algo que celebrar.”
Por la tarde, mejor se quedará en casa;
“aunque no venga, tampoco me importa.”
La verdad es que nunca supo mentir.
martes, 9 de junio de 2009
Yo no soy poeta
Yo no sé escribir poesía, eso es algo bastante obvio.
No sé expresar espectacularmente lo que pienso,
las palabras se traban cuando las escribo
y si intento decirlas desaparecen.
las palabras se traban cuando las escribo
y si intento decirlas desaparecen.
Yo no soy poeta, ni mucho menos,
tampoco tengo grandes historias que contar.
Lo que digo es bastante corriente y mundano,
y lo sagrado ya no interesa a nadie.
Así que podría decirse que eso es todo;
ni soy poeta, ni escribo bien, ni cuento grandes historias.
Aun así puede que quieras saber algo sobre mí
o sobre cualquiera de mis estrofas.
En ese caso mis disculpas,
te compadezco y te doy la bienvenida.
Seas quien seas.
Anónimo (y por mucho tiempo, espero).lunes, 8 de junio de 2009
Who wants to live forever? Who waits forever anyway?
Déjame cubrirte de pétalos esta noche,
no sea que nunca más pueda hacerlo.
Déjame rozarte como si no,
a ver si así me reconoces.
El mar sube y me ahoga,
no hay orilla y, ¿sabes?, tengo miedo.
Las olas me golpean una y otra vez,
sé que salvarme es difícil, ¿para qué intentarlo?
¿No quieres vivir para siempre?
Si no lo has probado ¿cómo lo sabes?
Y si no quieres esperarme para siempre
entonces tendré que ser yo quien aguarde tu vuelta.
no sea que nunca más pueda hacerlo.
Déjame rozarte como si no,
a ver si así me reconoces.
El mar sube y me ahoga,
no hay orilla y, ¿sabes?, tengo miedo.
Las olas me golpean una y otra vez,
sé que salvarme es difícil, ¿para qué intentarlo?
¿No quieres vivir para siempre?
Si no lo has probado ¿cómo lo sabes?
Y si no quieres esperarme para siempre
entonces tendré que ser yo quien aguarde tu vuelta.
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