jueves, 11 de junio de 2009

Un día de fiesta

Hoy no tiene mucho que hacer,
es día de fiesta, no sabe por qué ni le importa,
tampoco es que tenga nada que festejar.

Va hacia el río y lo recorre en un
sentido y en otro, da igual, no va a ningún sitio.
A ratos pedalea en la bicicleta, a ratos anda.

No sabe por qué pero se siente mejor,
le falta aire en los pulmones pero no importa.
Cuando se termina de ahogar, para, toma aire.

Levanta la vista, enfrente vive ella.
“Quizá sea mejor dar la vuelta”, y se va
aun casi sin aliento.

Vuelve a casa y se tira en la silla,
coge el puro y cuando va morderlo se detiene:
“no, no hasta tener algo que celebrar.”

Por la tarde, mejor se quedará en casa;
“aunque no venga, tampoco me importa.”
La verdad es que nunca supo mentir.

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