No te espero porque no quiero esperar,
porque esperar es admitir un fracaso,
porque me ahogo aquí dentro.
No te espero porque no vas a venir,
porque no tiene sentido esperarte,
porque estoy hasta los huevos.
No te espero porque me sobran motivos
y sin embargo no encuentro ninguno.
No te espero porque yo también puedo
quemar muebles nuevos sin razón.
No te espero porque no quieres que espere
pero en el fondo sí, aunque no lo sepas.
No te espero por tantas razones...
Y punto.
Y si a pesar de eso quieres venir, adelante.
Porque lo que no se espera es una sorpresa,
y prefiero sorprenderme contigo, que esperarte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario