Gritas, gritas y nadie te oye.
Hay mucha gente pero estás solo.
Sales a la calle entre empujones,
te falta el aire y sientes tu cabeza a punto de explotar.
Estás fuera, estás fuera y aun así
sientes el calor recorriendo tu cuerpo.
No hay brisa, el aire es como fuego
y te sigues ahogando.
Empiezas a caminar cuesta arriba,
no hay nadie por la calle y aun así
sientes que el agobio aumenta.
Te quitas la camisa y empiezas
a respirar mejor, no demasiado,
pero mejor al fin y al cabo.
Sigues solo.
Te quitas las botas y caminas descalzo,
empiezas a clavarte piedras y botellas rotas,
pero la brisa te acaricia.
Si fueras McCartney dirían que estás muerto.
¿Dónde está todo el mundo?
Te desnudas por completo.
Caminas dirección a casa sin nadie que te mire,
aunque tampoco te importaría demasiado.
Caminas firme y sin prisas, da igual cuando llegues,
nadie te está esperando allí.
Sientes la brisa y cierras los ojos,
te paras un momento y sonríes;
"estoy bien."
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